Un Viaje Inesperado por el NOA

A contrario de las experiencias que ya he contado con anterioridad en mi Blog, esta que les voy a contar a continuación es bastante fresquita, solo tiene unas pocas horas.

No hace falta decir que me encanta viajar, creo que la mayoría de ustedes se habrán dado cuenta por la pasión con la que intento trasmitir mis viajes a través de mis relatos. Es por esto mismo que cuando mis amigos Mariano y Carolina decidieron venir a visitarme a Tucumán desde Rio Grande, Ushuaia y me ofrecieron acompañarlos hasta Tafi del ValleRuinas de los Quilmes, no lo dude un segundo. Pero lo que iba a ser un viaje de unas horas se terminó convirtiendo en todo un viaje inesperado por el Noroeste Argentino.

Tafi del Valle

Tafi del Valle

RN 68

RN 68

Arrancamos bien temprano en el lobby del Hotel donde trabajo. A las 8 de la mañana, el termo lleno de agua caliente, el mate que había comprado unas semanas antes, listo para ser estrenado y con ganas de, como se dice en Ingles, Hit the Road (agarrar la ruta) pusimos primera y arrancamos nuestra travesía.

Comienza el Viaje Inesperado por el Norte

Creo que no hay nada más lindo que verse sorprendido en una aventura, y debo admitir que ayer fui sorprendido por la naturaleza más de una vez. La primera de ellas fue acercándome a la Ciudad de Famaillá (capital nacional de la empanada). Mientras estábamos en la ruta, decido observar a mi derecha, esas montañas y cerros, que ya había visto ya en más de una oportunidad, pero esta vez algo era diferente. La noche anterior en Tucumán, había caído una de las lluvias más fuertes que recuerde y había bajado mucho la temperatura dando origen al fenómeno que observaba y que me costaba creer. Había nieve en la cima de las montañas. Nieve en Tucumán, creer o reventar.

Montañas con Nieve a los lejos

Montañas con Nieve a los lejos

Finalmente llegamos a Tafi del Valle y, debido al Carnaval, nos costó bastante encontrar un lugar para estacionar. La temperatura era ideal para caminar, por lo tanto nos dispusimos a ello. Mis amigos decidieron comprar unos recuerdos y souvenires para llevar a Buenos Aires, antes de seguir viaje a Ushuaia, mientras yo miraba a mí alrededor y me volvía a asombrar por la belleza de dicho paisaje.  El reloj marcaba las 12 del mediodía y las ganas de comer empezaron a hacerse presente entre nosotros. Decidimos comprar unas empanadas (las primeras en un día en el que solo nos dedicamos a probar empanadas de diferentes lugares a ver cuál era más rica) y seguimos hacia Amaicha.

Hit the Road

Hit the Road

A medida que íbamos subiendo hacia el Infiernillo, una idea impensada hasta ese momento cruzo nuestras cabezas. Mariano dijo “Y si nos vamos hasta Salta?”. Los tres nos miramos  y dijimos “Ya estamos acá, porque no?”. En ese preciso momento fue cuando tomamos la mejor decisión de día.

Por esa misma razón, en Amaicha del Valle solamente paramos para ver cómo se estaba desarrollando el Carnaval. No nos sentimos muy atraídos con la idea de llenarnos de barro y espuma por lo tanto decidimos volver nuevamente a la ruta camino a la Ruina de los Quilmes.

Ruinas de los Quilmes desde arriba

Ruinas de los Quilmes desde arriba

Después de hacer unos 10 kilómetros por la famosa Ruta Nacional 40, que recorre el país de punta a punta, nos adentramos en un camino de tierra que nos llevaría finalmente a la que alguna vez fue la morada de un pueblo prospero llamado Quilmes.

Los Quilmes fueron un pueblo guerrero pero no expansionista, defendían solo su tierra. Tuvieron mucha influencia por parte los Incas y aplicaron varias de sus técnicas de riego etc. A mediados del siglo  XVI y XVII, perdieron su batalla contra los colonizadores españoles, y estos, a modo de venganza, los trasladaron a pie más de 1200 kilómetros desde Tucumán hasta donde actualmente se ubica el Barrio de Quilmes en Buenos Aires.  Se estima que solo unos 100 quilmeños, de los más de 2000 que salieron de Tucumán, se pudieron adaptar y vivir en esa zona.

Una llama poco amistosa en las Ruinas

Una llama poco amistosa en las Ruinas

Volvimos a salir a la RN 40 ya que nuestro próximo destino nos esperaba: Cafayate. Ya eran las 4 de la tarde cuando cruzamos el limite Tucumán-Salta y entramos a la ciudad. Habíamos recorrido casi 400 kilómetros desde que empezamos nuestra travesía y el cuerpo nos empezaba a pasar factura. Decidimos parar en Cafayate más bien para hacer una parada gastronómica. Luego de un cuarto de helado y un poco de espuma, producto de una joven inocente que impunemente desde una camioneta nos bañó en espuma de carnaval, volvimos al auto y decidimos tomar la RN 68 camino a Salta Capital.

Debo admitir que este trayecto es, de por sí, una de las atracciones más lindas de la provincia. Esta ruta pasa por la Quebrada de las Conchas, un recorrido de 83 km donde se pueden apreciar curiosas formaciones montañosas. Entre las que más me impactaron se encuentran Los Castillos, el Obelisco, el Anfiteatro y la Garganta del Diablo.

El Obelisco

El Obelisco

Los Castillos

Los Castillos

Los paisajes son realmente hermosos e impactantes,  muchas veces uno se siente tan pequeño al lado del poder y magnificencia de la naturaleza que se puede llegar a emocionar. Muchos de los paisajes se asemejan a aquellos que podemos observar en películas como el Señor de los Anillos, de aquellos que nos dejan boquiabiertos y sin habla por varios minutos.

La Garganta del Diablo

La Garganta del Diablo

El Anfiteatro

El Anfiteatro

Una vez atravesada la RN 68 llegamos a Salta capital. Ya eran las 21.30 y sabiendo que teníamos más de 300 kilómetros de vuelta a San Miguel de Tucumán, decidimos parar solamente para recorrer la plaza principal, compramos empanadas y salimos nuevamente a la ruta, esta vez a la 9 que nos terminaríamos depositando, previa siestita de mi parte y de Carolina en el auto, en San Miguel de Tucumán.

Garganta del Diablo

Garganta del Diablo

Adentro del Anfiteatro en la Ruta Nacional 68 - Se iba terminando el viaje inesperado

Adentro del Anfiteatro en la Ruta Nacional 68 – Se iba terminando el viaje inesperado

Fue una travesía que duro aproximadamente 18 horas, recorriendo más de 700 kilómetros. Quizás fue mucho para 1 solo día, pero fue una experiencia única que volvería a repetir nuevamente.

PD1: Debo admitir que las empanadas que ganaron el día fueron las de Tafi del Valle aunque en marzo Salta tendrán su revancha por el premio a la mejor empanada del Norte Argentino.

PD2: Recomiendo que si usted es como yo que les gusta recibir el viento en la cara mientras viaja en auto y sacar la mano por la ventana, se ponga protector solar en dicha mano, sino al otro día amanecerá como lo hice yo hoy, con mano de camarón.

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Comments

  1. que linda aventura Favio!!!! que hermoso!! te felicito!! sigo pensando que deber ir a l Quebrada , que si esto te maravillo , lo otro es sublime, sobre todo a los que nos gusta la aventura…. Joti

  2. voy a viajar dentro de poco. pregunta???? y si voy directo a jujuy y luego bajo hasta tucuman por esos lugares hermosos???

  3. que hermoso! yo viaje a NOa hace 28 años y ahora en agosto 2015 me voy de nuevo..es una experiencia única que , como digo yo, te hace llorar de tan hermoso paisaje y la hermandad de las personas que viven ahí..saludos amigo!!

    1. Author

      Totalmente Lisa!! 😀 El NOA es realmente hermoso!! Un saludo enorme y buen viaje!

      Favio

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