Los secretos del Barrio Rojo de Amsterdam

Amsterdam en un acto de magia

Imaginemos por un momento que asistimos a un show que promete ser extraordinario. De un lado estaremos nosotros, los curiosos espectadores, que seducidos por lo que hemos escuchado decir, o leído, buscamos corroborar con ojos propios lo imaginado. Del otro es donde la magia ocurre, el escenario. Amsterdam enamora por sus canales, atrae por su historia, se expresa mediante su arte, sus pintorescas casas, altas, agostas y de grandes ventanales, y respira a través de sus calles abarrotadas tanto de gente como de ese neón fluorescente que capta nuestra atención oscilando la cabeza de izquierda a derecha como si de un partido de tenis se tratase.

En el centro del escenario están los magos y sus colaboradores, que hacen posible que el show se lleve a cabo. Los holadenses son de las personas más tolerables que cruzaremos en nuestros viajes, una cualidad que hoy en día hace mucha falta en el mundo. Ellos viven y dejan vivir y eso es algo para respetar como sociedad.

Por último está el motivo esencial por el cual estamos allí: la magia, esa que sucede alrededor nuestro cuando osamos buscarla. Y como todo acto de fantasía, y este no es la excepción, esconde secretos que deseamos conocer. Hoy nos centraremos en saber más a fondo como ha hecho Holanda, y Amsterdam en especial, para legalizar uno de los oficios más antiguos, y controvertidos del mundo, la prostitución.

Los barrios por el día

Los barrios por el día

Un poco de historia 

Como es públicamente conocido, la prostitución es uno de los trabajos más antiguos del mundo, y nadie sabe a ciencia cierta cuando comenzó a ejercerse allí en Amsterdam. Se sabe que las primeras vitrinas aparecieron en el siglo XVII. Un aspecto peculiar es que dentro del barrio rojo se encuentra la Antigua Iglesia, y se corre el rumor que había una relación de intereses mutuos entre la iglesia y las prostitutas. Se dice que muchos de los marineros que llegaban al puerto de Amsterdam eran casados, pero llevaban tanto tiempo deseando el abrazo tierno de una mujer que cuando amarraban bajaban corriendo hacia los aposentos de una, cometiendo un grave pecado. Las prostitutas, al día siguiente, les recordaban al saciado marinero de su desliz, pero casualidad, justo había una iglesia que por un bajo diezmo borrarían todas sus culpas. A eso llamo trabajo en equipo.

La prostitución es legal en los Países Bajos desde 1911. El trabajo se ha convertido, a vista de los holandeses, en uno más, como podría ser recepcionista o mesero. Caminando por sus calles encontremos salones y shows de sexo en vivo, muchos sitios con fiestas temáticas e incluso un jardín de infantes.

¿Cómo funciona el sistema?

Todas las prostitutas que deseen trabajar en las cabinas deben registrarse como cualquier otro trabajador, son autónomas, como una guía de turismo (no necesitan pasar un examen médico) y pagan impuesto según lo que factura con cada cliente, lo cual es difícil de saber porque todo ocurre puertas adentro.

La gran mayoría de las chicas son de países de Europa del Este, entre 21 años, edad mínima actualmente (solía ser 18), a 30 años, diferentes etnias, cabello, vestidos, altura, en resumen, para todos los gustos.

Esta foto me encanta, y el lugar sigue estando allí dentro de barrio rojo

Esta foto me encanta, y el lugar sigue estando allí dentro de barrio rojo

Las cabinas y sus códigos

Las cabinas, esos grandes ventanales o puertas a diferentes alturas que veremos en la calle, todas se deben alquilar mediante una inmobiliaria, usualmente arriba de cada cabina estará el número para contactarla si estamos interesados. El trato se hace solamente entre cliente, quien utilizará la cabina, y agente inmobiliario, para evitar de este modo las mafias que se pueden formar. Asimismo los agente suelen visitar las cabinas para verificar que la persona dentro es la misma que alquilo el lugar.

Las hay de todos los precios y se alquilan por jornada de trabajo (8 hs). Los precios varían entre 100 y 200 euros la jornada.  Según ubicación, las más caras son las ubicadas en los canales y las calles más estrechas. Veremos que existen 3 diferentes alturas, las que se ubican debajo nuestro, aquellas al mismo nivel y las más altas, siendo estas últimas las más caras porque captan más público, te ven desde más lejos, y hay que admitir que no es lo mismo tener a alguien cara a cara, que puede provocar algo de timidez, a tener a alguien a 30 o 40 metros y poder verla pensando que ella no lo hace. Por último el horario y el día en que se las alquilan influye, no es lo mismo un lunes 7AM que un sábado por la noche.

Interpretando códigos

Para interpretar los códigos de cada cabina deberemos estar atentos a las luces que la rodean y a la cortina de la misma.

  • Si la cabina se encuentra con la cortina cerrada y la luz roja está prendida significa que allí están trabajando.
  • Si la cortina está cerrada  y la luz apagada significa que está alquilada pero en este momento no hay nadie dentro, quizás salió a tomar un café o simplemente todavía no llegó a su turno.
  • Si está abierta y con la luz prendida está trabajando pero no tiene cliente.
  • Si la cortina está abierta y la luz apagada significa que esa cabina se puede alquilar por la jornada.

Importante: Con respecto a los colores, el rojo es el que suele predominar en el área, aunque también encontraremos cabinas de color azul, eso significa que la persona dentro de la misma es de sexo masculino. Igualmente siempre les recomiendo ir con cuidado en este último aspecto, mejor chequear 2 veces antes de lamentar.

Con respecto a esto último se probó hace unos años cabinas con hombres dentro, pero el experimento duró solo 3 días, en donde 5 hombres solo pudieron conseguir 3 clientas. Rápidamente el intento de sumar al sexo opuesto al barrio rojo fracasó.

Ultimas visita a Amsterdam, en Octubre de 2017, mi tercera

Ultimas visita a Amsterdam, en Octubre de 2017, mi tercera

Tarifas, Seguridad e Higiene

Con respecto a la tarifas, el precio base a pagar es de 50 euros para entrar a la cabina. Una vez dentro, y si no lo hablamos con anterioridad, la chica nos propondrá una serie de “combos” para tocar allí, hacer allá, pasar más tiempo con ella, con lo cual el precio irá aumentando. Usualmente el tiempo predeterminado para estar dentro, por la tarifa base, es de 15 minutos.

Higiene

La sanidad e higiene es de una calidad excepcional, ellas son las primeras que se cuidan, siempre se debe usar condón, el cual proveen y colocan ellas. Dentro de las cabinas hay un lugar para higienizarse, tanto para las chicas entre servicios como para clientes.

Seguridad

Las prostitutas pueden elegir a quien dejar entrar y a quien no, hay mucha seguridad por las calles y no se permite sacar fotos directamente a las chicas, por respecto y anonimato. Dentro de las cabinas tienen un botón de pánico en casos de emergencia.

Para pensar

Creo que como sociedad, en la Argentina, América Latina  y el Mundo, debemos prestarle más atención a la forma de pensar de los Holandeses, creo que podríamos aprender una cosa o dos, al menos de tolerancia seguro.

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