La Mentira más grande de la Humanidad

Te levantas una mañana como cualquier otra. Empiezas a preparar tu desayuno. Suena el teléfono, del otro lado tu doctor de cabecera te da una noticia que sacude violentamente tu mundo: “Te queda un mes de vida“. Cuelgas y te sientas, solitario, en el comedor de tu casa. Negación, bronca, desilusión, miedo. De un momento a otro te has vuelto permeable, y un sinfín de sentimientos negativos invaden todo tu cuerpo. Tu horizonte se acorta y te rodea de sombras. La culpa, a paso lento, es el último que llega a la fiesta. “¿Por qué no aproveché más mi vida? ¿Por qué no hice todo lo que quería? Poco tiempo queda para el lamento. Te levantas, llamas al trabajo, y das la noticia: “No voy a ir a trabajar más“. Cada minuto que te resta de vida será tuyo, y solamente tuyo.

Volver a estar con la familia, irse lejos, declararle tu amor incondicional a la vecina, visitar el lugar de tus sueños, rodearse de amigos día y noche, hacer bungee jumping, volar en globo, robar un beso, tirarse en parapente, romper las reglas, animarse a hacer lo que solo minutos atrás parecía una locura.

Nos han engañado, nos han convencido, nos han moldeado de esa forma. Nos levantamos todas las mañana pensándonos infinitos, atemporales, sabiendo que nuestra vida tuvo un principio, pero poco nos preocupamos por su final. Lo miramos de reojo, allá lejos se encuentra. Vivimos creyéndonos inmortales, y de eso muchos se aprovechan.

Seamos completamente sinceros. Sólo cuando una desgracia nos toca de cerca es que recordamos cuan finito es nuestro mundo. Somos como un noticiero que pasa rápidamente -casi sin parpadear- de una noticia fúnebre al rincón deportivo. Nos olvidámos, nos sumergímos nuevamente en nuestra rutina.

La Mentira más grande

Nos convencieron que el tiempo se compra. ¿Cómo? Pues nos dan unos papelitos con los que podemos comprar comida, ropa, autos, joyas y un techo; y a cambio entregamos lo más valioso de nuestras vidas: el tiempo.

No seamos los peones de este gran tablero

No seamos los peones de este gran tablero

El tiempo es un regalo, una bendición. Poder estar viviendo, respirando, escribiendo estas palabras, caminando por este mundo, es ya el obsequio más grande que nos dió la vida. El tiempo no diferencia clase social, status o rango. No importa de qué raza eres, cuánto dinero posees, a cuál iglesia acudes todos los domingos –si es que vas-. El tiempo es imparcial, justo. Se nos otorga a todos por igual, y está en nuestro poder hacer de él lo que nosotros queramos.

Muchos andan por ahí diciendo que es tirano. Así será, si no sabemos entregarle el valor que merece. Lamentablemente no podemos guardar tiempo, no podemos guardarnos 1 hora, 1 día o 1 semana para más adelante. Aunque seas Bill Gates, en tu lecho de muerte tus millones no servirán ni siquiera para comprar un solo segundo. Aquel que desperdicias no se te devolverá mágicamente.

Es sabio no el que sabe como invertir su dinero sino el que sabe cómo invertir su tiempo.

Carpe Diem es, según Wikipedia, una locución latina que significa literalmente “toma tu día“, “aprovecha tu momento“, no lo malgastes. Vivir todos los días como si fuera el último sería irreal, descabellado y prácticamente insostenible a lo largo del tiempo. Pero ser consciente de que nuestro camino tuvo principio y tiene fin, es un buen comienzo.

Por eso sonríe más, preocúpate menos, lee un libro, degusta un buen vino, visita a un amigo, tírate al pasto en un día soleado, acaricia a tu mascota, saborea un rico café en una mañana fría de otoño, camina bajo la lluvia, admira un paisaje, enloquécete con una pintura, enamórate, ama aunque duela, cómete ese pedazo de torta, escucha música, baila, haz el ridículo, llora con una película, sal, escápate, viaja. Sé feliz y procura coleccionar momentos, pues de ellos está hecha la vida y son los que vendrán con nosotros cuando ya no estemos aquí.

 

Hacer el ridículo. Tengo una maestría en eso.

Hacer el ridículo. Tengo una maestría en eso.

Y como Charles Bukowski dijo alguna vezEstamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte temblará al recibirnos

Comments

  1. Buenisimo!! Me encanto.. hay que tener esto en cuenta. si me quedan unos meses de vida, como quiero pasarlos?? bien ahi loco, un abrazo grande =)

  2. excelente! son las palabras que necesitaba leer hoy. Y como una gran casualidad empezó a sonar Masterplan de Oasis, que si no la conoces te invito a leer la letra! felicitaciones por seguir tus sueños y objetivos y cumplirlos

    1. Author

      Hola Giuli,

      Excelente letra de canción, por algo será que apareció en ese momento, son señales que no podes obviar. Ojalá pronto vos tmb estes persiguiendo y cumpliendo tus sueños.

      Abrazo enorme y muchos éxitos

      Favio

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