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El Espacio Exterior ¿La Nueva Frontera del Viajero?

Comienza la cuenta regresiva. T menos 2 minutos. Chequeo de rutina antes del despegue. Carpa anti-gravedad, Check. Anteojos para bloquear el sol, Check. Comida espacial enlatada, Check. “Muchachos, chequearon el oxigeno en estas cosas? Siempre se quedan sin oxigeno en las películas, por favor, rechequearlo”. T menos 1 minuto. Me voy a conocer otros mundos, millones de estrellas me separaran de todo lo que conozco. 10 … 9 … 8 … 7 … 6 …. Siento como se encienden los motores, el corazón se me infla, me cuesta respirar, la adrenalina empieza a recorrer mi cuerpo. Una sensación similar al comienzo de cualquier montaña rusa, o cuando el avión enfila la pista para despegar …. 5 … 4 … 3 … 2 … 1 …Despegue.

“Dondequiera que haya algo extraño, algo bello o nuevo la gente querrá verlo”. Parafraseando al científico británico Arthur Clarke, escritor de la novela 2001: Una odisea del espacio, el periodista de La Nación intenta fundamentar que los viajes al espacio exterior serán indudablemente “la nueva frontera de los viajeros” en un futuro cercano.

¿Quién podría negar que el espacio exterior es un lugar misterioso y bello, que enciende desde hace siglos en el ser humano la curiosidad de explorarlo y descubrir cosas nuevas y extrañas?”. El hombre siempre ha tenido ese anhelo de ir más allá, la curiosidad de descubrir nuevos horizontes, el ímpetu de adentrase a lugares en donde ningún otro par haya puesto pie con anterioridad, y hoy parece, según esta nota, que nuestro sueño está por volverse realidad. Muchos de ustedes habrán escuchado de la misión Mars One, la primera al Planeta Rojo, en donde 24 personas se harán acreedores de un pasaje solo de ida (Olvídense de que los traigan de vuelta a la Tierra, suficiente si llegan sanitos allá), para empezar la primera colonia humana en Marte. “Solo algunos locos irían, dicen ustedes” Bueno, ya hay más de 200.000 dementes esperando confirmación. Para aquellos menos intrépidos que deseen volver a casa, ver de vuelta a su novia y amantes, acariciar al perro Bobby nuevamente y comer las milanesas napolitanas de la nona, el trayecto hasta la frontera de la tierra cuesta solo  250.000 dólares (Quizás en mi próxima vida, cuando sea un reconocido jugador profesional de Curling, los pueda juntar). Igualmente, una ganga si lo comparamos con los 20 millones que pagó Dennis Tito, el primer ser humano en viajar al espacio únicamente por placer.

Tanto por descubrir - Imagen de es.wikipedia.org

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Ahora yo me pregunto ¿Es realmente necesario recorrer millones de kilómetros para ver “algo extraño, bello o nuevo”? Este mundo, aquel que podemos recorrer durante toda nuestra vida, tiene un sin fin de cosas nuevas, extrañas y bellas por descubrir. A mi que me tocó nacer y vivir en la Argentina pero ¿qué pasaría si me voy de viaje a la India?, donde las vacas son sagradas y andan a sus anchas por las calles, sin que nadie las toque o las molestes. Diría “eso es cosa de otro mundo”. Sin irnos tan lejos, dentro de nuestro propio país, podremos encontrar personas y costumbres que nos resultarán ajenas. Cada ser humano es un mundo aparte, cada uno de ellos vive una realidad diferente a la nuestra, y muchas veces por mirar a las estrellas, nos perdemos de maravillarnos con la sencillez de lo cotidiano.

Volviendo a la nota, al final de la misma, aparece una respuesta que me gustaría resaltar, y que nos regresa los pies a este mundo. Le preguntan a Neil deGrasse Tyson, heredero de Carl Sagan en la nueva serie Cosmos ¿Es el próximo paso para la humanidad, la conquista de Marte? A lo que resumiendo responde “Para colonizar Marte tenemos que construir un hábitat similar al de la Tierra, llenarlo de aire, vegetación y animales. Tener esa clase de poder, de cambiar geológicamente un planeta entero significaría también tener el poder para arreglar la Tierra.” Clarísimo.

Selfie en el Espacio - Imagen de es.wikipedia.org

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5 años más tarde, me preparo para el aterrizaje. He llegado a un planeta completamente desconocido, no solo para mi, sino para toda la raza humana. Cuantas nuevas cosas verán, oirán, tocarán, degustarán, olerán mis sentidos. En conjunto, se preparan para un festín sensorial. Llegamos. Me bajo del transportador, y a mis ojos les cuesta creer lo que hay delante de ellos. Enseguida meto la mano en el bolso y … “Houston, tenemos un problema” (¿Porqué será que en todas las películas en donde van al espacio, siempre tienen un problema? Fallas en el transportador, insuficiente combustible para volver, falta de oxigeno, meteoritos, alguno se vuelve loco, monstruos interespaciales, o simplemente un agente patógeno que transforma a toda la tripulación en zombies y intentan comerse al resto). Lo mío, sin embargo, era algo más “terrenal”. “Houston, me olvide la cámara de fotos, hay que volver”.

¿Qué harían ustedes, si les dan la oportunidad de conocer otros planetas, sabiendo que quizás no puedan volver?

No se pierdan el siguiente video de la odisea de Felix Baumgartner:

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