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Un Dia de Furia

Me suelo considerar una persona tranquila, relajada, que trata de evitar las peleas o conflictos con la gente. Trato siempre de no hacerme problema en donde no lo hay, de disfrutar el momento pase lo que pase, y de siempre mantener una visión positiva de las cosas. Pero llega el momento en la vida de  todo hombre, y de toda mujer también,  en el cual vive un día de furia.

La historia que les voy a contar sucedió en Estambul, pero el vaso de agua se venía llenando destinos atrás, y el pobre taxista, de esta hermosa ciudad Turca, fue la gota que lo hizo rebalsar. Para comenzar esta historia debemos irnos a meses previos a nuestro viaje. Siempre me gusta investigar los consejos de la gente que viajo al destino que voy a visitar, porque suelen resultar bastante útiles. Y en muchos foros había leído que los taxistas en ciertas ciudades eran un caso especial, solían sobrecargar al turista y cobrarle muchísimo más caro de lo que realmente salía el trayecto.

Es por esto que intente evitar al máximo usar este medio de transporte en los 60 días que estuve en Europa. Sin embargo, el primero de ellos me lo tomé en Venecia, ya que no tenía mapa de la ciudad y era casi imposible ubicar Hotel caminando. Me terminó cobrando 15 euros un viaje que luego me entero salía 5. El segundo fue en Sofía, la capital de Bulgaria. Un “amistoso” taxista que encontramos a la salida de la estación nos cobró 10 euros de ida, y cuando hicimos el mismo trayecto de vuelta nos cobraron 2.

El próximo destino era Estambul. Ya sabía de antemano que el Hotel donde me estaría alojando quedaba bastante lejos de la estación de trenes, por lo tanto, y teniendo en cuenta las experiencias previas, decido averiguar cuanto me saldría el taxi. El precio en la página oficial del hotel era de 20 liras turcas.

Ya sabiendo este dato, me bajo después de viajar 15 horas en tren, sin poder dormir prácticamente nada, y pensando de antemano que me querrían estafar de nuevo. Debo admitir que mis ánimos no eran los mejores.

Decido tomarme un taxi en la estación de trenes (cosa que no aconsejo jamás, es preferible parar alguno de la calle), pero le advierto que solo me subiría si colocaba el taxímetro. El taxista asiente, yo le muestro un papel con la dirección del hotel y empieza el trayecto. Yo iba monitoreando cada movimiento que hacíamos con el Google Maps en mi celular, y relojeando cada 2 cuadras el taxímetro. Dije “Este a mí no me va a estafar”. El taxista toma una autopista en vez de un trayecto más corto, aludiendo que por la autopista iríamos más rápido.

Finalmente, ya cuando faltaban 2 cuadras para arribar a nuestro destino, el taxímetro marcaba 19 liras turcas. Me sentí feliz por dentro, pero como dice una buena amiga mía, nunca cantes victoria antes de tiempo.

Paramos en frente del Hotel, me dispongo a sacar las 20 liras para pagarle, cuando no me pregunten porque, que botón toco o que hizo el taxista que el taxímetro marcaba 35 liras. Me dice “Son 35 liras”, y ahí pierdo la cabeza. Me pongo a discutir en inglés, que como podía ser, que hace dos cuadras eran 19 y ahora 35, que era imposible.

Mientras descendíamos del taxi, el taxista seguía insistiendo en que eran 35 liras. Le digo que no, que yo solamente le daría 20. Es en ese momento bajo mi bolso del baúl, y el taxista empieza a regatear el precio como si nos encontráramos ya en el Gran Bazaar. Me dice “Ok, dame 30 y listo”. Realmente si no hubiera vivido las experiencias previas en donde me habían estafado otros taxistas, posiblemente habría accedido a ese precio, pero no, mi paciencia y paz interior habían desaparecido por completo.

Le hago saber mi negativa nuevamente, aclarando que yo solo que iba a pagar 20 liras. Le pido que me deje ir al Hotel a preguntar cuanta salía, y me dice “Hotel Nou, Hotel Nou(Ahí me avivo de porque había dado toda la vuelta por la autopista, no era para ir más rápido, sino para dejarme en frente del hotel y no en la puerta). Finalmente ante mi tercer negativa, el taxista agarra el bolso de mi novia, que pesaba unos 20 kg, y creyéndose un lanzador de bala profesional en medio de un Juego Olímpico, lanza el bolso a más de 4 metros directamente al suelo. Y ahí explote.

AAAAAAHHHHHHHHH - Imagen de commons.wikimedia.org

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Furia, ven a mi!!!

No me importo que no me entendiera nada, lo empecé a insultar en argento, y le tire las 20 liras turcas al piso. Se agachó, agarró el billete, cerro el baúl con muchísima violencia y se fue insultando en su idioma.

Cuando finalmente terminó la secuencia, después de averiguar en recepción que efectivamente el viaje no costaba más de 20 liras y de comprobar que nada se había roto dentro del bolso de mi ex novia, sentí una alegría poco usual dentro mío. Había salido vencedor de una disputa con un taxista europeo por primera vez en mi vida.

PD: Muchas veces mientras realizamos nuestros viajes, los locales intentaran estafarnos o sacar provecho de nuestro desconocimiento. Esto pasa tanto en Buenos Aires, en Londres como en Estambul. Por eso siempre traten de averiguar y sacarse las dudas de antemano, y les digo, no hay nada más lindo que salir victorioso en una disputa contra un local. =)

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No dejen de compartir este enlace en su muro, así seguimos creciendo día a día. Muchísimas gracias a todos por sus felicitaciones y sus comentarios. Para leer las historias de los trenes anteriores a mi llegada a Estambul, hagan click en los siguientes links “El Tren del Terror: Parte I” y “El tren del terror: Reloaded

Comments

    1. Jejeje en todos lados son iguales!!!! .. Hay que tener muchiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo cuidado con los tacheros!

  1. Te felicito así debe ser si no peleamos por lo que nos pertenece estos chorros hacen la suyas ….me gusto mucho un beso. Joti

  2. Jaja a mi me pasó algo similiar en Panamá, donde los taxis literalmente TE AFANAN si no te avivás porque no existe el taxímetro, así que hay que es NECESARIO para evitar problemas el fijar el precio antes de subir y dejarlo bien claro

    1. Author

      Siii, pasa lo mismo en Perú. Pero este de estambul me queria robar literalmente, y no lo dejé!!! Jejejej

      Saludos

      Favio

  3. Yo sufrí en Estambul porque viajé sola y te puedo decir que por el simple hecho de verme latina me acosaban durisimo en la calle (y no soy ninguna belleza), un wey de plano casi a jalones quería que entrara a su maldita tienda de alfombras.

  4. Hola.. recien q veo tu posteo y la verdad q me he quedado sorprendida.. Yo tengo q decir q sufro tambien un poco.. Es la primera vez q estoy x europa la verdad, me vine a turquia. Pero me pierdo cuando tengo q buscar una calle o lugar en especifico, me es difícil. Aunque anote la direccion y lleve un mapa conmigo, pues me paso las calles o doy vueltas, subo y bajo callesitas.. de verdad q llego fatigadan y traumada. Lo de los taxis uhmm ps con la paga no he tenido mucho lió, ademas q hoy en dia casi todos tienen taximetro. Pero si me ha pasado q si le muestro la direccion anotada de a donde voy, pues no saben o no conocen bien, algunos pocos tienen GPS y creo q ahi alguna tipo de institución debería de colaborar un poco y brindarles a los taxis. Ya que incluso no se si esto sea siempre asi, aunque yo creo q es a lo mejor x lo mismo q no soy de acá. Pero x ejemplo si tomo un taxi y le doy la dirección anotada en un papel, la lee y me deja cerca ”aparentemente cerca” de a donde me dirijo, pero a veces no es asi y termino mas perdida y no siempre me dejan en la misma puerta del lugar al q voy. Ciertamente viajar sola a veces x algunos lados no es facil. Y como un acto cruel mi madre me obsequio un celular q no me sirve en lo absoluto aqui y no tengo tampoco algun mapa digital q me salve esta vez, porque realmente seria importante tener uno conmigo q funcione aca.. Es terrible.. Juzto ahora estoy indecisa si ir a o no a un lugar q necesito ir pero, de pensarme q puedo dar, vueltas y vueltas y no dar con la dirección, la verdad me desanima. Y peor, porque no todo el mundo afuera hablan ingles como para preguntar, algunos y si con suerte a veces, pero no todos y yo no hablo tampoco el idioma de aqui. Por lo que es genial notas de viajes de otros viajeros leerla, pero a veces muchos solo cuentan la parte idílica y fascinante de sus viajes o los puntos turisticos clasicos q reseltan. Pero vivir en el dia a dia y segun el vecindario en donde estes o conseguir una cosa o otra, pues cambia mucho la historia. Y sobre todo, porque en america x ejemplo muchas de nuestras ciudades no seran super glamurosas como la mia x ejemplo q es una metropoli sencilla la verdad. Pero las calles tienen una orientación que siempre te llevan a una avenida principal. A parte que la tierra es plana alla y no resulta tan complicado supongo para un turista llegar d un lado a otro, a parte q la gente alla, se conoce casi x nombre la mayoria de calles, y es dificil poder perderse x completo.

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