Dejarlo todo e irse: Hogar vacío, Corazón lleno

655 días -15720 horas- pasaron desde que llegué a esta provincia por primera vez. Recuerdo como si fuera ayer cuando me deslizaron, casi como el que no busca una respuesta, el “¿Te queres venir a Tucumán a trabajar?”. “¿Tucumán? ¿Estás loco vos?”– fueron las primeras palabras que escaparon mi boca. 22 meses más tarde sabría que esa simple pregunta sería el punto de inflexión más grande de mi vida. Hoy, con menos de 24 horas para irme, se hace fácil decir que fue una de las mejores decisiones que tomé, y difícil partir. Cuanto pasó, cuanto maduré, cuantas anécdotas, reflexiones, crecimiento.

Delante nuestro se levanta esa montaña cuya cima guarda celosamente nuestros sueños. Desde la base parecen lejanos, utópicos, inalcanzables, y definitivamente lo serán si no contamos con la determinación y el equipamiento adecuado. Alejarme de mi familia, de mis amigos, de mi zona de confort, me enseño a valerme por mi mismo, empecé de a poco a ganarme las herramientas para llegar a la cumbre. Y aunque hoy no crea tenerlas todas, no quiero, ni pienso, posponer mi escalada. ¿Acaso cuando se puede estar 100% preparado para dejarlo todo e irse? La respuesta es simple: NUNCA.

Un horizonte de posibilidades - Dique el Cadillal - Tucumán

Un horizonte de posibilidades – Dique el Cadillal – Tucumán

Deshaciéndome del resto: Hogar vacío

Escribo desde mi colchón, no porque sea cómodo, o me guste, sino porque ya no me quedan sillas donde sentarme. Hace rato desapareció la heladera, le siguieron el microondas, la mesa, el futón y las sillas. Lo que supo ser mi hogar se ha reducido meramente a cuatro paredes y un techo. Somos solamente mi corazón lleno de felicidad por lo que vendrá y yo.

Anteayer fui a buscar unas cajas al hotel para poder llevar de vuelta mis pertenencias, mi ropa. Agarré dos. Una de ellas tenía escrito en una de las solapas la palabra “RESTO”. Aquí debe ir lo que ya no me hará falta, lo que no necesitaré, el peso que sobra y debo deshacerme –pensé. Cuando abrí mi armario encontré remeras, zapatillas, camperas, jeans, bermudas que no había usado nunca en estos dos años ¿Con qué razón seguir trasladando todo de un lugar a otro? ¿Para qué volver a llevar “lo que me sobra” a Buenos Aires? Al fin y al cabo mi mochila se convertirá en mi hogar, y en ella no caben más de 75 litros. Mi madre una vez dijo “Si quieres que algo nuevo invada tu vida, debes deshacerse de lo viejo”. La caja RESTO se llenó más rápido que la valija.

Hogar vacío - Caja Resto

Hogar vacío – Caja Resto

Improvisando la rutina: Corazón lleno

Hace 17 días que soy dueño absoluto de mi tiempo, me he convertido en un preso más de la no rutina y déjenme decirles: Me encanta. Me voy sumergiendo en la sensación de “vivir en viaje”. Los horarios y responsabilidades, esas estructuras tan rígidas en mi, han comenzado a resquebrajarse. Me despierto cuando ya no siento sueño, como cuando tengo hambre, y acepto cada invitación que me hacen. He dejado de vivir en el futuro para empezar a valorar, a disfrutar, el ahora.

Dique La Angostura - Tafí del Valle

Dique La Angostura – Tafí del Valle

En estas dos semanas viví el Mundial con los que quería, me fui de viaje solo a conocer el Talampaya, levanté por primera vez dos mochileros en el auto, comí asados, visité dos veces el Cadillal y Tafí del Valle, compartí mates con mexicanos, comí tortilla de papa preparada por vascos, disfruté de unas empanadas tucumanas sentado en una plaza, caminé sin destino simplemente porque me gusta, dejé de pensar en qué horario entraba a trabajar al día siguiente para aceptar o declinar una invitación, simplemente me dejé llevar por lo que mi corazón dictaba en cada momento.

“La renta .. el sueldo .. El trabajo en la oficina

Lo cambie por las estrellas y por huertos de harina

Me escape de la rutina…para pilotear mi viaje

Por que El cubo en el que vivía se convirtió en paisaje” 

Darle la vuelta al Mundo – Calle 13

Dique el Cadillal - Tucumán

Dique el Cadillal – Tucumán

Me voy de Tucumán sintiendo que parte de mi también queda en aquella caja, pero ya no me deja triste, comprendí que así como con la ropa, yo también debo hacer espacio para lo que vendrá. Como dice René en su canciónSi quieres cambio verdadero … pues camina distinto“. El viejo Favio se queda, y uno nuevo se prepara para subir al avión en 47 días.

Comments

  1. Que barbaro!!!

    Soy Agustina estuvimos en Open Plaza con los viajeros que hospedaba Andrea tu novia! Que genial!! te escribi un mes atrás y no tenia idea que eras vos y siempre leo tu Blog,

    Buena suerte para todo lo que viene!!!

    Agustina

  2. el sueño de mi vida.

    no tengo todo calculado, ni mi vida resuelta..
    solo tengo una sonrisa, y espero una de vuelta.

    Suerte de corazón!
    a.

  3. Excelentes palabras. No conocía la canción de Calle 13 pero al parecer debo de escucharla jajaja. Suerte en Nueva Zelanda, suerte en todo!
    Abrazo

  4. Hola Favio, no paro de leer las cosas que tienes publicadas aqui 🙂 me identifico y me llenan de esperanza. Tengo un camino dificil aun por recorrer si quiero llegar. Pero la verdad es que igual lo intentare. En un mes mas aprox aplicare a la visa y tratare de cumplir mi sueño como tu. Si no lo logro, lo intentare el proximo año, por lo que empezare a juntar dinero pronto para el viaje. espero me resulte y quizas yo tambien termine escribiendo mi historia como tu. Un abrazo desde la bulliciosa ciudad de santiago chile.

  5. Solo queria darte las gracias 🙂 habia desistido del viaje y me enseñaste con todo lo que has escrito aqui que nada se logra sin luchar, por eso me esforzare lo que maa pueda y me ire como tu 😀 estoy miy feliz jajaj queria contarte que cambiaste mi pensamiento y con esto mi vida ♡ nos vemos en el pais que proximamente llamare mi hogar. Un abrazo fuertr desde chile!

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