Catarsis: “Ruta a la vista, Capitán”

El siguiente post tiene dos propósitos: El primero, sacar, plasmar, volcar, todo lo que estoy sintiendo estos días previos al viaje a Nueva Zelanda, hacer un poco de catarsis a través de la escritura, y el segundo, contarles un poco la idea que me surgió de hacer una pequeña escapada, antes de irme de Tucumán.

Catarsis Pre Viaje

Amo la ruta y todos sus componentes. Amo el mate con galletitas, el viento en la cara, la infinidad de posibilidades, la libertad de acción. Cuando salgo a su encuentro, me sumerjo en otro mundo, uno irreal e inmenso. Miro por el retrovisor, y sonrío al ver como las responsabilidades, la rutina, los problemas, se alejan hasta desaparecer en el horizonte. Dejo de ser persona para convertirme en aire, en arcoiris, en cielo, sol y estrellas. Montañas, lagos, mar, sal, arena, me da igual la compañía, solo deseo cambiar ese paisaje de concreto por uno de naturaleza, presente y viva.

Sal

Sal

Arcoiris

Arcoiris

Montañas

Montañas

Necesito escaparme. La ruta llama mi nombre, cada vez con más fuerza, y me da pena hacer oídos sordos a sus desesperados gritos. Cada vez que abro el placard, la mochila pega un salto de alegría, y expectante, como un perro, queda esperando salir a dar una vuelta, una chiquitita al menos, para recordar épocas gloriosas. Intento no mirarla, me duele que se encuentre allí. Su lugar es afuera, es la tierra, el piso, la calle, los buses, el avión, el mundo. Pronto querida, pronto nos iremos.

Últimamente me siento un poco como ella. Encerrado, lleno de polvo, privado de hacer lo que realmente amo. Los días se volvieron lentos. Tan rápido pasaron estos meses, ¿Por qué justo ahora desaceleran? Y yo, estoy y no estoy. Mi cabeza es una autopista infinita, repleta de autos, que manejan en todas direcciones sin siquiera tener un destino. Estoy en guerra conmigo mismo. ¿Por qué, por qué me atacan tantos sentimientos a la vez? Me levanto cada mañana, y saco una carta de la baraja ¿A ver de qué humor voy a estar hoy? ¿Ansioso, exaltado, triste, alegre, cansado, malhumorado, feliz, depresivo, agobiado? Intento mantener mi castillo en pie, pero nunca se con seguridad, de que lado vendrá el ataque. A veces son tantos, que prefiero hacerme a un costado y dejar que se maten solos, total, es solo el trono de una fortaleza de arena lo que buscan.

Volver a encontrarme con la ruta

Volver a encontrarme con la ruta

Ruta a la vista, Capitán

Jamás voy a entender ese lema de los hoteles “Venga y siéntase como en su casa”. Cuando viajo, lo último que quiero es sentirme como en mi casa, si así lo quisiera, simplemente me quedaría en ella. Pero fue dentro, en una de sus paredes, donde creo haber encontrado la respuesta que buscaba. Miré el mapamundi, y el viajero interno se hizo escuchar, “Ruta a la vista, Capitán”. ¿Por qué no? – dije. Se que no falta nada para Nueva Zelanda, solo un mes para regresar a mi Buenos Aires querido, pero quizás, quizás una escapada me haga bien, quizás pueda llenarme un poco de esa energía que tanto preciso, quizás pueda olvidarme un poco de todo y volver más sereno. No lo se, es solo un quizás, pero tanto yo, como mi mochila, necesitamos una sacudida para remover tanto polvo.

Hacia el norte ya hemos encarado, por lo tanto ha llegado el momento de virar el timón al sur. Con el dedo fui bajando por el mapa hasta que me topé con un destino del cual muchos me habían hablado: El Parque Nacional Talampaya y Valle de la Luna. Listo, me convencí (Como supondrán, no hace falta demasiado para convencerme de viajar). El domingo 29 será mi último día en el hotel, así que el 30 armaré mi mochila, llenaré el tanque y a la ruta señores. Pasaré por Catamarca, La Rioja y San Juan y, ya que es un viaje corto, y preparatorio para la vuelta al mundo, me propuse dos desafíos:

  • No pagar hospedaje, ni siquiera hostel. Tendré que sacar a relucir el arma más letal que tienen los viajeros, la sonrisa, para conseguir un techo, y sino, dormiré en el auto.
  • Parar en absolutamente todos los pueblos por lo que pase la ruta. No se el porqué, pero quiero visitar esos pueblitos, que cuando los nombro, todo el mundo pregunta “¿Para qué vas a ir ahí, si no hay nada?, pues por esa sencilla razón, porque eso lo que busco, alejarme del todo.
Aquí el posible itinerario:

#LaVueltaalPerro, como decidí llamar a este viaje, será un viaje tanto exterior como interior. Uno distinto, un aperitivo para prepararme mentalmente a lo que viene, a lo que me queda, juntadas, despedidas, comienzos y cierres de ciclos, trámites, y el comienzo de mi sueño.

Allá vamos ….

Comments

  1. Me siento iguaaaal!!!empiezo el día con un estado de ánimo y me sorprendo a mi misma como va cambiando. ..últimamente me siento triste x algunas cosas pre viaje. Y me digo a mi misma que deberia agradecer a la vida en vez de hacerme la cabeza..y me pasa que tengo tantas cosas x hacer trámites etc y no sé x donde empezar.en agosto voy a bs as y en sept viajo.hermosas tus palabras. …me acompañan

    1. Author

      Gracias Lauri,

      Creo que hay que organizarnos e ir paso a paso, como decía Mostaza Merlo!!!! … Disfrutemos que tenemos la suerte de poder irnos de viaje!!!

      Un Saludo grande

      Favio

      1. Moy buen post reso por mi vida q salga mi visa en septiembree jaja no aguanto mas soy ancioso por mi ya estaria en cualkier lugar jaja donde me lleve el vientoo!!!

  2. Favio, creo que independientemente de las cosas que hagas en tu vida, o de donde viajes y dónde la vida te encuentre, debés escribir un libro. Los primeros tres párrafos son sublimes. Gracias!!!

    1. Author

      Gracias Caroooo!!! Uno de mis sueños es escribir un libro, veremos veremos, tenemos que seguir mejorando la escritura!! JEjejeje

      Gracias por la buena onda!!!

      Favio

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