Brujas: Patatas Fritas, Chocolate y Waffles con helado

Cada vez que me siento a escribir sobre alguna ciudad que he visitado, siempre trato de evocar o revivir, mediante la escritura,  ese sentimiento que me trasmitió dicho lugar. Roma, su historia, París  su belleza, Estambul, su cultura y en este caso en especial, Brujas, su tranquilidad y armonía.

Brujas es un pequeño pueblo que parece detenido en el tiempo, con sus calles de adoquines, sus canales (Por lo cual, junto a Ámsterdam y Estocolmo, es conocida como “la Venecia del norte”) y sus antiguas iglesias. Su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000. Famosa gracias al film, protagonizado por Brendan Gleeson y Colin Farrell, “En Brujas”, por el cual muchas personas que visitan Brujas, desean conocer aquellos lugares donde se filmó la película.

Carruajes y Caballos en Brujas - Imagen de commons.wikimedia.org

Carruajes y Caballos en Brujas – Imagen de commons.wikimedia.org

Caminar por sus calles, desoladas en invierno y concurridas en verano, recorrer sus parques, disfrutar de una cerveza tradicional en las afueras de un bar en la plaza central, deslumbrarse con las vitrinas repletas de chocolates de cuanta forma y tamaño se nos ocurra, o degustar la gastronomía local, así sean patatas fritas con mayonesa o Waffles con helado, todo forma parte de los pequeños placeres que esta ciudad nos ofrece.

Brujas

Es una ciudad pequeña de solo 120.000 habitantes que se encuentra a 90 kilómetros de la capital de Bélgica,  Bruselas. El idioma oficial en este sector de Bélgica es el flamenco, aunque en la mayoría de los hostels y restaurantes del centro se habla francés, o en su defecto inglés. La mejor opción para llegar a ella es el tren, que parte desde la estación central de Bruselas y tarda aproximadamente una hora en llegar a destino.

En ambas ocasiones que tuve el privilegio de visitar Brujas, me hospede en el “Lybeer Travellers’ Hostel”, ubicado a pocas cuadras del centro, aunque si pensamos en lo pequeño que es brujas, todo queda “a solo” unas cuadras del centro. Dependiendo la temporada, las tarifas rondan entre los 10 y 18 euros, con desayuno e Internet incluido. El Hostel cuenta con una diminuta sala de entretenimiento donde se pueden ver películas. Obviamente “En Brujas” está dentro de las más requeridas.

Como es de esperarse, tanto el movimiento en las calles como las actividades que podemos hacer en Brujas, mutan según la época del año en que se la visite. Algunos paisajes logran apreciarse mejor en invierno cuando la nieve cae y se deposita sobre los edificios, sin embargo, si debo recomendarles una época para visitar Brujas, esa sería verano, o primavera en su defecto.

Entre las principales atracciones y actividades se encuentran:

El Grote Markt o Plaza Mayor: es la plaza principal y centro neurálgico de la ciudad de Brujas. Durante el verano, la mayoría de los restaurantes y bares que están emplazados dentro de la misma, arman galerías fuera, exhibiendo sus menús en flamenco, francés e inglés. El hecho de estar en un lugar tan bello, rodeados de una arquitectura medieval sobresaliente, comiendo una pizza, tomando un chopp de ½ litro de cerveza es realmente impagable, y vale la pena gastar unos euros más aquí, que probar el mismo menú en otro restaurante alejado de la plaza.

Hacia uno de los costados de la plaza se encuentra el “Belfort” o campanario, al cual se puede acceder pagando una entrada de 8 euros (Algo caro comparando con los 11 que pague para acceder al Louvre, por ejemplo), pero desde el cual, luego de subir sus 366 escalones, tendrán las mejores vistas panorámicas de toda la ciudad. El ascenso es dificultoso, dado lo estrecho del camino, y sus condiciones, pero como me gusta decir “al final de toda subida, existe una recompensa”.

Belfort

Belfort

Vista Panorámica desde el Belfort

Vista Panorámica desde el Belfort

La Plaza de Burg: La otra plaza central de Brujas. Menos concurrida que la anterior y con un numero menor de restaurantes. Se destaca el Stadhuis  o ayuntamiento de la ciudad, construido con una arquitectura gótica en el siglo XIV. El mismo cuenta con un pequeño museo dentro al que se puede acceder pagando una entrada de 4 euros, y expone pinturas del glorioso pasado de Brujas.

Ayuntamiento de la Ciudad de Brujas

Ayuntamiento de la Ciudad de Brujas

En una esquina de la Burg, se observa la Basílica de la Santa Sangre, cuya atracción principal es un recipiente con la “supuesta” sangre de Cristo.

Basílica de la Santa Sangre

Basílica de la Santa Sangre

La Onze-Lieve-Vrouwekerk o Iglesia de Nuestra Señora: La torre de más de 100 metros de altura (la cual estaba siendo reformada las veces que visité la ciudad) se puede observar prácticamente desde cualquier punto de la ciudad. En el interior de esta iglesia se destaca la escultura “Madonna con el niño”, obra de Miguel Ángel y los mausoleos de los Condes de Borgoña. La entrada a la iglesia es gratuita, salvo el acceso a los mausoleos, el cual tiene un costo de 6 euros. La otra catedral que sobresale también es la Catedral del San Salvador.

Iglesia de Nuestra Señora

Iglesia de Nuestra Señora

Begijnhof: Solo con el hecho de ingresar a este lugar se puede percibir y respirar un aura de paz y tranquilidad. El begijnhof es sin lugar a dudas uno de los lugares más bellos que tiene esta ciudad. Para que se den una idea de cómo es este lugar, deben imaginarse una buena cantidad de casas, una pegada a la otra formando un círculo cerrado, y dentro del mismo, un parque.  Siglos atrás, este lugar congregaba a mujeres religiosas, que vivían de forma autónoma y ayudaban a los más necesitados. El ingreso a los hombres estaba prohibido. Hoy en día se puede visitar en su totalidad, siempre manteniendo un comportamiento acorde al lugar. Se destaca una pequeña casa-capilla, que se encuentra dentro del predio.

No podemos olvidarnos tampoco de recorrer los canales de la ciudad, existen barcas que por una módica suma de dinero (Muchísimo más barato que subirse a una góndola en Venecia), nos llevaran a recorrerlos. Los Molinos, ubicados a las afuera de la ciudad, demandan una caminata de media hora aproximadamente, pero son iconos del país, y creo no equivocarme al decir, que no mucho de ustedes hayan podido ver Molinos de semejante envergadura.

Canales en Verano

Canales en Verano

Canales en Invierno

Canales en Invierno

Molino

Molino

Para los amantes de los museos, en Brujas podrán cansarse de recorrerlos, ya que existen museos de todo tipo. Museos de arte,  el museo de los diamantes y hasta el Museo de la Patata Frita.

Por cierto, sobre las seis-siete de la tarde los turistas desaparecen, por lo que es una buena hora para disfrutar de la ciudad sin el agobio de tanta gente. Eso sí, sus principales atracciones ya estarán cerradas y sólo podrán callejear, pero con tanto para ver y apreciar, vale la pena hacerlo al menos una noche.

Brujas es, en mi opinión, una de las ciudades más lindas del norte de Europa, y sin lugar a dudas, merece la pena una visita se si está por allí. Un solo día puede ser suficiente, si no se dispone de mucho tiempo, sin embargo lo ideal para incorporar y retener esa paz y tranquilidad que tiene la ciudad, serían dos.

Comments

  1. Me encanto cómo describiste a esta hermosa ciudad, es realmente un viaje a otros tiempos. Realmente es una ciudad de la que estoy enamorada y pienso volver siempre que pueda.

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