Berlín: El Muro que dividió el Mundo

Berlín. 13 de agosto de 1961. Una mañana que podría haber sido como cualquier otra. Sin embargo, ese no sería el caso para los habitantes de capital germana. Los noticieros matutinos informaban de la construcción de un muro que separaría en dos a la ciudad. Los berlineses, el mundo, no salían de su asombro. Familias, amigos de la infancia, parejas separadas de la noche a la mañana. Dos sistemas, uno capitalista, otro comunista;  visiones completamente diferentes conviviendo en una misma ciudad. Berlín jamás volvería a ser la misma.

Muro de Berlín - Imagen de en.wikipedia.org

Muro de Berlín – Imagen de en.wikipedia.org

Berlín. Enero del 2010. Con todo ese bagaje histórico a cuestas me encontraba por fin cara a cara con ese fragmento de pared que se levantaba imponente, desafiante. 21 años habían pasado desde su caída; la ciudad estaba unificada nuevamente, aunque los vestigios de ese gigante de concreto seguían vigentes en las entrañas de la sociedad. Una ciudad par, con dos aeropuertos, dos grandes hospitales, dos estadios de fútbol, dos grandes urbes devenidas en una nuevamente.

Enero 2010 en Berlín

Enero 2010 en Berlín

Enero 2010 en Berlín

Enero 2010 en Berlín

Para entender su construcción hay que remontarse al pasado, hasta 1939. ¿Cuántas veces se habrán preguntado cómo es posible que una nación entera haya adoptado a  Hitler como su líder, respaldando sus locuras? La historia encuentra sus propias respuestas. Primera guerra mundial. Luego de cuatro años de conflicto, la Triple Alianza había sido vencida. El Bloque triunfador de aquella contienda decidió apartar al pueblo Alemán, en el tratado de Versalles, culpándolo por todos los males que había dejado la misma, despojándolo de toda esperanza y orgullo. El país se vio envuelto en un espiral descendente terminando en la decadencia económica y social. Hitler saco partido de esta situación. Unió nuevamente al pueblo, eliminando todo obstáculo que se interponía en el trayecto e hizo de su política un dogma. La sociedad se agarró de esa mano, la única que se estiraba prometiendo el fin y resurrección de una nueva nación.

Seis años más tarde y con la guerra prácticamente perdida, Hitler decide, cobardemente, quitarse la vida, abandonando a sus seguidores; aquellos que habían jurado seguirlo hasta la muerte, sin rumbo y a la deriva. Los aliados triunfaban nuevamente, y la capital del imperio nazi se repartía cual botín en cuatro sectores, uno para que vencedor.

Los años pasaron. El occidente prosperaba, mientras el oriente, envuelto en las propias falencias del sistema, quedaba obsoleto, aislado del nuevo orden mundial. El capitalismo arremetía con fuerza a un régimen que intentaba mantenerse en pie, como un luchador que se tambalea en el cuadrilátero, conciente que pronto caerá a la lona.

Fue recién 1989, cuando el comunismo agonizaba, que se produjo la ansiada caída del muro. Berlín volvía a ser una.

Hoy en día solo algunos tramos siguen en pie donde se encontraba históricamente. La mayor parte del mismo fue destruido, mientras que otros segmentos fueron distribuidos en diferentes ciudades, seguramente, a modo de ejemplo para que las generaciones venideras no cometan los mismos horrores.

El tramo más largo y mejor conservado se encuentra en el extremo sur de Berlín, hoy devenido en una galería de arte a cielo abierto en donde podrán ver grafitis evocando a la paz, la unión y la lucha de un pueblo que siempre se sintió uno.

Paz

Paz

Armonía

Armonía

Dimensiones

Dimensiones

Paz

Paz

Unión

Unión

Alemania se ha vuelto a poner de pie, convirtiéndose en unas de las principales economías del mundo, y Berlín es un claro ejemplo de esta recuperación. El muro y su posterior caída siempre quedarán en la historia como una herida abierta en el alma de la sociedad.

Les dejo dos joyitas sobre el Muro de Berlín y Las Alemanias de aquellos tiempos:

Trailer de “Goodbye, Lenin”

Pink Floyd – The Wall DVD

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